lunes, 10 de septiembre de 2012

Aporte al entendimiento sobre el antropólogo sin oficio. Retornando a la primera divagancia



¿es posible aún realizar esta labor en un tiempo de procesos de uniformización a escala planetaria?

Siempre sentí que mi intención en este experimento como escritor de algunas ideas algo irreverentes, es decir al por qué me refiero al antropólogo de esa manera, había quedado poco aclarado en mi primer artículo (ver BREVISIMA DIVAGANCIA SOBRE EL TITULO). Es por esto que nuevamente asumo el reto de acercarlos al tema en cuestión, valiéndome en esta ocasión de un atajo menos espinoso y que me permita sacarlos mas rápido de semejante enredo. La musa inspiradora la conseguí en uno de esos artículos que publican anonimamente en facebook y que solo esperan que coloques ME GUSTA para complacer, o mejor dicho, para no herir el vano ego de quien lo hace público a una comunidad. Contenía una frase que decía: "Qué responde la gente cuando les digo que estudio antropología?", sugiriendo algunas respuestas como: "Qué es eso?", "De qué vas a trabajar / vivir?", "Que bueno, porque necesito una terapia", "Eso estudia a los animales?"; "HMMM Que interesante".

Cuando dicen:"HMMM QUE INTERESANTE..", es quizas la respuesta que mas me ha desagradado oir, como si entendieran finalmente quién eres y cobra sentido lo extraño que le pareces. Mas allá de sentirme ofendido por aquella respuesta, lo que percibo es que toda esa ignorancia sobre temas sin importancia para algunos, no es mas que el exceso de haber consumido información chatarra muy bien dirigida por una megaindustria del mercadeo desde hace mucho tiempo, lo que ha significado que un grueso de la población mayormente urbana haya transformado sus PATRONES DE CONSUMO en simples HABITOS DE VIDA y por tanto sus esquemas de VALORACION. Sencillamente somos (tambien me incluyo ahora como simple consumidor) unos devoradores de todo cuanto produce esa gran industria sin mayores complicaciones, y eso es lo que creemos como el DEBER SER. Ahora bien, todo lo que no es consumible (la figura del antropólogo por ejemplo), monetarizable, ni siquiera desechable para luego ser reemplazado, no encaja en el sistema de medición establecido, no es cuantificable ni cualificable, es simplemente BASURA y hasta SATANIZABLE, dentro del nuevo entendimiento político y religioso de la actual sociedad de consumo. 
En pocas palabras, para buena parte de la sociedad moderna contemporánea, el antropólogo (al igual que muchos otros ...ologos)se encuentra al borde de una extinción irremediable, sin audiencias, sin lectores, sin espacios, sin oficio. Quizas seamos rescatables, YO LO ESTOY DUDANDO

PD: Recomiendo la lectura de:
"Ciudadanos y Consumidores" de García Canclini
"El Oficio del Antropólogo" de Marc Augé
"La Civilización del Espectáculo" de Mario Vargas LLosa

domingo, 15 de julio de 2012

El infortunio de los pasteleros. Divagando en un cuento

Hace mucho pero mucho tiempo,  vinieron a estas tierras unos tipos provenientes del otro lado del mundo. Dedicados al delicado arte de la repostería, tenían como propósito hacer un gran pastel, querían hacer el mejor pastel del mundo. De acuerdo a sus conocimientos sobre cocina para la época, que no eran gran cosa, juntaron ingredientes en proporciones calculadas a la medida del ojo tuerto de uno de ellos, y lo introdujeron en un horno que habían improvisado con el barro y las cristalinas aguas que encontraron en el lugar. Al cabo de unas largas horas, casi a punto que se les quemara, sacaron una torta deforme y sin consistencia. Se preguntaron: "sería la levadura? o la harina? o los huevos?".  Decidieron hacer una nueva mezcla agregando mayores cantidades de cada ingrediente, endulzándola ahora con papelón y cacao, pero nuevamente el resultado no fue el esperado. Continuaron intentándolo, aventurándose cada vez con nuevas y extrañas combinaciones: trituraron la piedra y carbón, le rayaron yuca dulce y amarga, desgranaron el maiz de las mazorcas, le pusieron bastante petróleo, fundieron oro y otros metales,  molieron gente negra, india y europea, le vaciaron todo el saco de ideas, motivos, ilusiones y esperanzas pero nada consiguió el efecto deseado, solo lograron hacer un gran bojote. Cansados y frustrados, decidieron adornarlo a ver si al menos mejoraba su apariencia. Con mucha torpeza gastaron sus últimos recursos en faralaos de  crema de democracia batida y guindas de dictaduras, hasta que dijeron "se ve bueno". Complacidos con su obra le colocaron una vela y festejaron, pero ninguno quiso probarlo por temor a una gran indigestión. El pastel quedo servido en la mesa sin que pudiera ser probado ya que los pasteleros volvieron a su lejano país de origen y nunca mas regresaron. Solo se les ocurrió llamarlo "América Latina" para que el recuerdo de su osadía se mantuviera en sus mentes,...  y en la historia.

martes, 29 de noviembre de 2011

Una historia de encuentro y desencuentro

Sentada frente al computador, Monica teclea desesperadamente nombres y lugares comunes de un pasado compartido con Angel, tratando de calmar las angustias de un encuentro inconcluso, avivando el fuego al atizar unas cenizas casi extintas en el olvido. No hay hora ni momento total que no sea usurpado para continuar la frenética búsqueda que dé la salvación a aquellas almas en pena. Un recuerdo es el culpable, compuesto de múltiples escenas de un romance en lo mejor de la encarnada pasión de caricias y sentimientos, de compañías en un paseo en el caliente verano o en el frío invierno tomados de la mano, de tiernas escenas sin ningún parecido con el mundo de los mortales sino el de los ángeles. No hay transcurrir del tiempo ni espacio que se le parezca a la realidad en toda esa composición, todo es perfecto, todo brilla con un áurea especial, nada trasciende, origen y fin es lo mismo. No existe mas nadie en este recuerdo o al menos, las sombras de aquellos que se amoldan a la escena sin garantías de haber estado siquiera, bien pudieron entrar mucho después como producto de una memoria poco fiel para todo aquello que no fueran las figuras de dos seres en eterna unión.
La tentación de deshojar el libro del pasado inunda a Monica como el olor de la menta fresca, sin importar mas nada que encontrar a su Angel. Clik, Clik, Ang...,Clik, Click, Vaderr...? cómo es que era?...ok! Valderrama, Clik (Enter). Segundos de espera, no hay razones para esperar mas que fracciones de segundos y........Aquí está! Aparece en Facebook: Angel Valderrama, Went to Wisconsin High School, Born on July 15, 1965. Sin vacilar, de inmediato pulsa un SEND FRIEND REQUEST(Clik!). Mientras espera alguna respuesta, la curiosidad hace que Monica se atropelle y sus dedos se pisen anticipándose a las letras, cometiendo errores por doquier. Ve las 64 fotos: su nuevo look, menos cabello y menos delgado, pero sigue con su sonrisa educada y gentil, solo ella sabe que es mas que eso. Sus amigos y su familia de antes y los de ahora acumulan 431 personas, casi todos borrados o desconocidos por la memoria de Monica, aquella que poco se ocupó de grabarlos bien en sus recuerdos y solo lo puso a él, varonil, seguro, exitoso y avasallador en todos los ámbitos en que se desenvolvía. Deportista nato, inteligente y brillante en la universidad y el trabajo, el centro de atracción en las fiestas y reuniones, el líder y el compañero fiel, el amante incansable. Su imagen era poderosa y aunque lo que observa en sus retratos mas recientes en sus 7 álbumes sugieren un tipo parco y sereno, conservador y rutinario, Monica esta cada instante mas convencida de su necesidad hacia él, al igual que él por ella. REQUEST CONFIRMED, y empiezan los acercamientos temerosos en el CHAT, exagerados en la formalidad de las palabras aprendidas con el tiempo, hasta llegar a aquellas simples que promueven el reencuentro inmediato, no sin antes prevenirse mutuamente sobre algunos riesgos que pudieran trastornar la ocasión. Monica segura que su ingenuidad sigue estando intacta y que no tiene nada que ocultar o la avergüenze, decide confiarle con la mayor sinceridad posible algunas cosas, como una aventura amorosa impensable para él y un viaje de soltera en un crucero con sus mejores amigas, haciéndole entender que ya no era tan mojigata como él pensaba y gozaba de mas audacia e independencia que antes. Angel por su parte, seguro de nada importarle quien le hablaba y nada perder al seguirle la corriente, si acaso ganar un encuentro fugaz que le sacara de su fastidio, decide irse hasta el final en vez de comenzar por el principio en sus confesiones: Mi Corazón – asi solia llamarla - solo hay algo, solo algo nada mas, soy un drogadicto empedernido, me encanta y no puedo dejar de consumirla, así que no intentes por nada del mundo controlarme ni cuestionarme OK?. La admiración por Angel actuó mas fuerte que el rechazo, y sin pensarlo aceptó los términos sin importarle las consecuencias, y aunque su desconcierto le hizo tambalear a ratos su compostura, finalmente el encuentro sucedió, y para Monica nada fué peor, algo que no dejó de recriminarse por mucho tiempo. Nunca mas volvieron a encontrarse pero la huella fatal del encuentro dejó erosionado hasta siempre aquel terreno en la memoria de Monica. Nunca imaginó una experiencia tan agria, no tanto por ser espectadora de tanta autodestrucción a placer, ni por recibir nada a cambio de nada tampoco, sino por el terrible conflicto personal que empezaba a carcomerle vorazmente . Como una nave que zarpa en el mar sin buen rumbo y termina inesperadamente en un horrible naufragio quedando solo los restos flotando en el mar quieto, así quedó Monica Jimenez, 42 años, maestra de profesión, divorciada sin hijos, de bello rostro, sonrisa dulce y de esbelta figura femenina que muestra los mejores matices de una edad madura, inteligente, extrovertida, de personalidad enérgica pero de modales elegantes y delicados, de buena educación y de buena familia. Su apartamento de ciudad, muestra el lujo necesario para identificar su buen estilo, acorde a una clase social acomodada. En su rincón favorito su laptop ultraplana, ultraliviana y ultrarapida, mantiene una sesión abierta del Facebook con el perfil de Angel Valderrama, al que no verá de nuevo.
Dos días han transcurrido desde entonces, y después de miles de cigarrillos y tazas de café, de horas sin sueño, sin palabras y confusiones de todo tipo en su cabeza, salta de su silla violentamente como un resorte liberado, toma las llaves del carro con la derecha, su cartera con la izquierda, y con el antebrazo se seca la única lágrima de rabia y tristeza que le queda. Monica saldrá decidida a buscarse en algún lado, segura que ya no irá al mismo sitio donde antes se refugiaba, su pasado.

Mas allá de la tristeza, mas allá de la autodestrucción, mas allá de tanta desolación, qué hay detrás del ingrato relato? Qué produjo aquel efecto imborrable en la memoria ?

CONTINUARA...

jueves, 28 de julio de 2011

Relato de un desventurado

(dedicado a mis compañeros de trabajo)

Cuando empecé con este proyecto, me propuse sacarle provecho desde las ideas más notables (por supuesto, que estuvieran a mi alcance y disposición para el abordaje) hasta cualquier circunstancia por minúscula e insignificante que fuera o parezca, no solo para ejercitarme con las palabras sino con la esperanza de que con ellas develaría otras cosas que no pudiera visualizar a simple vista, bien sea por cansancio, flojera, ignorancia, torpeza o por mera casualidad.
Esta es quizás una de las peores ocasiones para sacar provecho, por lo inútil, irrelevante, insignificante, paupérrimo, degradante, ridículo, retorcido, pedante y estúpido del caso, aunque tal vez sepa que sirvió de algo al final que lo escriba (o lea nuevamente). No es ningún acertijo ni mensaje encriptado, tal vez  solo sea el resultado de haber recibido una patada en la cabeza en mi adolescencia, o miles de horas viendo televisión chatarra sin ningún tipo de control, o millones de segundos viendo el techo como si lo fuera atravesar, o simplemente.....yendo a trabajar, en mi rol de burócrata envilecido, ser carroñero que se alimenta con desperdicios de un trabajo totalmente descompuesto, de temperamento enfermo que alucina constantemente cuando no rie, y que sufre continuamente de arrebatos de un poder ilógico, ese que significa querer no es poder!; que dejó de gustarle envejecer porque sintió que le sucedía igual que a los perros pero con el cuerpo humano, dejó de pensar entonces en el tiempo futuro a menos que sea para hacerse parte en algún momento de una imagen mediatizada de felicidad, inmortalizada en un paisaje soleado rodeado de cocoteros y música reggae de fondo. Este es un relato que en nada contribuye a la historia de nada, mas bien la empeora si es que pensamos en que de una u otra forma evolucionamos en una dirección triunfante, y esta no seria la oportunidad para ir hacia allá. Los hechos que a continuación les narro, han ocurrido desde siempre en días cualquiera de mi infinita condena de trabajo...

Llevo un tiempo incalculado viendo fijamente la pantalla como esperando algo que ni siquiera se como definir. Los pensamientos son tan escasos como las nubes en pleno verano. Hace casi mediodia que desperté y el ánimo sigue siendo el mismo, el de un sobreviviente del apocalipsis postmoderno. Ironicamente reviso mi correo cada veinte minutos para ver si tengo alguna solicitud de trabajo, y darme cuenta que lo que ha llegado es tan insignificante como la bola de pelos que está en la suela de mi zapato. Alguien casi anónimo pero con ínfulas de importancia me llama para recordarme sobre tal o cual correo y que aún continúa esperando mi respuesta sin dejar de hacer la acotación en extremo fastidiosa “es que mi jefe me dijo que...”,” es que llamaron del despacho preguntando que pasaba con...”, como si fuera la gran vaina importantísima, del cual depende el futuro entero de la nación o algo por el estilo. Yo debo responder adecuadamente de acuerdo a mi modesta jerarquía “ok, dame unos minutos para ver qué sucedió con ese caso y.....” bla,bla,bla “con mucho gusto, para servirle, buenos días para usted también”. CLUCK! Exhalo con fuerza y dejo caer mi cabeza con todo su peso, para rezongar luego “que mierrrrrrrrr, para lo que quedé!” “y que me apure,....váyanse a la MIERRRRRR”. De repente, como si la pantalla se transformara en un interlocutor estúpido le grito silenciosamente “VETE A L A M I E R D A!”, “J O D E T EEEEEEE!”, “además que me pagan esta miseria también quieren que trabaje, estos tipos si que joden!” “y que se creerá esa bruja que me llamó?” UHMMMMMMM. Los dedos parecen estirarse cuando arrastro toda mi cara hacia un lado, haciendo que mi boca y ojos se deformen por completo con la acción de mi mano. “Dios, cuando ira a acabar todo! No aguanto mas!". De inmediato mi mente se deja llevar hacia  un estado mortal de inercia, entra en blanco puro, caigo en trance, mis oidos se agudizan  y sin poder evitarlo escuchan con total claridad la conversación que sucede detrás de la media pared que nos separa en cubículos, ahora la musica melodramatica de la vecina y luego la conversación telefonica de otro que habla con alguien que parece ser su pareja de toda la vida, con tanto desanimo que asfixia de aburrimiento. Mascullo palabrotas hasta que ya no quiero saber nada de esto. Trueno las conyunturas de mis dedos ya deformes, me rasco en el mismo sitio del brazo, hurgo en mi nariz y luego en el pabellón de la oreja, me hago un pequeño bucle en un mechón de cabello, me ajusto la correa del reloj,...tratando de calcular el tiempo transcurrido me doy cuenta que solo han pasado 8 segundos!. Me resisto a abrir el correo de nuevo con temor a retroceder en un parpadeo a la primera hora del dia.
Como si nada, llega la hora del almuerzo y como desesperado mas por el sol y un poco de aire que por comida, salgo del encierro pero sin lograr rebasar el perímetro de dos cuadras al que estoy acostumbrado. Las opciones: chuleta ahumada endulzadas con duraznos, papas colombianas, ensalada cesar y tajadas de platano acompañado de un vaso de jugo de patilla, lo mismo de todos los martes y jueves durante mil semanas seguidas. Ya no hay sazón que complazca, solo comer para justificar el tiempo fuera de la oficina. Los amigos de ocasión persisten en los mismos temas de siempre: la crisis politica, el negocio redondo, la nueva compañera de trabajo que incita al sexo complaciente y morboso con cada giro que da en su silla, etc.  Una hora para comer y hablar sin ganas con apariencias de que todo sabe bien, todo huele bien, todo suena bien, todo se ve bien, respondiendo todo a razón de una carcajada por minuto, mostrando una combinación de dentadura amarillenta y restos de comida alternadas de gargarismos con refresco, un ritual patetico y hasta asqueroso. Al finalizar, la energía se va disipando con la modorra ocasionada por la  comida y el calor del trópico, para de esta forma volver a la oficina, al interior del monolito de concreto, lleno de laberintos frios, de pasillos cubiertos de fotos sin expresión de nuestros lideres, cuales figuras de ejemplaridad, que exigen silencio para su descanso en la verticalidad de las paredes. Rostros que no muestran benevolencia alguna, de tanta rudeza expresada en sus poderosos mentones de piedra.
La tarde es tan ruin como la mañana,  ya casi no hay fuerzas para salir corriendo y solo alcanza para llegar a la silla y poder aprovechar algunos segundos antes de empezar la jornada vespertina con alguna estúpida distracción frente al computador, compañero mudo e incondicional pero que si pudiera nos aplastara los dedos con el teclado o nos ahorcara con el cable del raton, de tanto golpe y maltrato que le damos desde que lo conoces, desde aquel primer día que lo viste y te dijeron: Este será tu puesto de trabajo y este tu computador, este es.....,etc. Su fragilidad y belleza te cautivaron instantaneamente, produciendo en ti cierta ternura por lo dulce que se muestra al tacto, tanta suavidad y tanta nobleza hacen que lo adoptes sin ninguna queja. Con el tiempo se hará tu único amigo, tu único confesor y tu único desahogo, incapaz de traicionarte pero cuando sientes que flaquea no dudarás en ejercer tu mayor furia contra él sin importarte el daño. Enceguecido eres capaz de destruirlo en un segundo o dejarlo inválido para siempre, satisfaciendo tu sadismo forzándolo al máximo esfuerzo hasta que logres vencer sus baterias, cpu, ram, rom,... el corazón, el cerebro, sus pulmones y muera del insoportable dolor. Si esto llega a suceder, su extinción bien habrá estado justificada, no hubo mejor muerte que la suya, pero nunca bien dignificada: “se fundió esta mierda! Que cagada, ya no servia ni para chatarra”. Luego entiendes tu rabia al ver como te perciben como un monstruoso asesino y tratando de remediar lo irremediale les dices: ”vino defectuosa porque las otras funcionan perfectamente”,”por qué no la vinieron a revisar cuando yo lo solicite? Ah?”,”mira, mira como suena, tenia todo suelto, seguro eso causó un corto circuito”,”cuando se la llevaron para probarla le quitaron piezas”..que mas dá, pronto te asignarán otra y en pocos dias volverás a resolver casos, tomarás mas café, repetirás los mismos comentarios, te pasarás la mano por la cara infinitas veces, etc, etc. Al final el resultado sera el mismo: sistema 8, tú cero, solo el viernes es que logras vislumbrar un resultado menos deshonroso en una prórroga demencial de tu vida, cuando te dirijes al sitio de siempre a emborracharte con amigos fantasmales y tan enloquecidos como tu...

No sabes como parar nada,
 todo seguirá el ritmo acostumbrado día tras día,
semana tras semana
año tras año.
Nunca logras nada,
solo envejecer a la velocidad de las moscas
no hay nada que valga realmente,
nada de qué estar orgulloso
ni siquiera aquel botón de reconocimiento,
porque no tiene ojal que lo sujete.

Solo eres un burokrata

lunes, 4 de julio de 2011

El placer de escribir

Les digo amigos, escribir a los 41 (en los 40 suena mas elegante) puede parecer una cosa sencilla pero en realidad no lo es. Sobre todo si no lo hiciste 20 años antes o si solo lo hiciste ante una necesidad imperiosa como lo fue durante tus estudios en la universidad (si es que fuiste), en una carta de amor a tu primera novia (si es que la tuviste) rogándole por una reconciliación, en un correo a una amistad querida que se encuentra lejos (si es que entiendes lo que es estar lejos de verdad y no a la vuelta de una esquina), y otros etcétera que no alcanzo a imaginar pero que seguro deben ser tan válidos como los anteriores. No incluyo aquí lo que hoy hacemos encapsulando palabras en criptogramas (a través del celular o en los diversas formas de chats) que simplemente representan guiños y señas de un desdichado mensaje ahogado en las frías aguas del silencio. Escribir puede parecernos una tarea tediosa e inútil, cuando en nuestra principal forma, aunque reducida manera de racionalizar las cosas desde una perspectiva monetarista, se vuelve una actividad totalmente irrelevante por su nula capacidad productiva (excluyo a los escritores de profesion, cuya apreciacion seria otra, tengan o no exito en el mercado de las escrituras).
Si bien es cierto que las nuevas tecnologías han facilitado ampliamente las maneras en que nos comunicamos, la calidad en la forma como lo hacemos no parece haber mejorado, y muy por el contrario ha desmejorado notablemente. Mas allá del análisis que esta aparente contradicción amerita, solo lo hago para reforzar mi anterior afirmación sobre la actual atrofia en nuestra capacidad de escribir, actividad que nos ha ennoblecido como seres humanos por ser una importante herencia de nuestra evolución, y a la que le debemos invaluables logros como sociedad que se proyecta en el tiempo, muy a pesar de nuestras limitadas capacidades físicas adaptativas al medio ambiente.
Lo que quise expresar a través de este breve elogio a la condición humana, género al cual me siento muy afortunado de pertenecer (les aseguro que hay algunos que desearan ser cualquier otra cosa!) es simplemente eso: reafirmar mi humanidad! Y de qué manera?, dirán ustedes (o tu, si eres uno solo): a través de estas líneas, que hacen un párrafo, que hacen ideas, que nacen en mi cabeza, que surgieron de todo lo que hoy he acumulado y aprendido, que tienen alguna intención de hacerme comunicar con otros iguales que yo (y otros no tan iguales, que alivio!), que escribo con mis manos, que leo con mis ojos para saber si es así lo que quiero decir, que me puede producir risa, preocupación, enfado, desesperación y calma, similar a la mejor de las alucinaciones del pensamiento!.
Escribir entonces, más que una necesidad por considerarme un ser humano, sin más epítetos o calificativos de algún tipo o naturaleza, es un gran deseo y un gran placer. Algo que siempre tuve en mente más allá de mis apasionados y llenos de locura años 20, lejos de mis escritos universitarios, mucho mas lejos de mis inocentes rimas en las cartas a la primera novia, hacerlo a estas alturas de mi existencia me hace sentir mas completo que antes de haberlo empezado a olvidar (CARAJO! que bueno es Mozart para acompañarte a escribir [gracias bela, tenías razón]). Una vez que he soltado los temores (la verdad es que ya no se cuales son, pero les juro que estaban allí a mi lado pateando todas mis inquietudes) y me he concedido algo de libertad para escribir (no obtendremos nuestra libertad plena hasta que nosotros mismos aspiremos ser libres verdaderamente), mi percepción de Vida se expande a cada segundo casi hacia el infinito (y no exagero [o será Mozart?!]). En ese momento de expansión logro la conexión con lo más humano de mí, y como en un flashback me hago parte de cualquier pasado de la historia de la humanidad, me preocupo a su vez por mi presente y el de los demás y simultáneamente me proyecto hacia el futuro de toda la humanidad, que en definitiva es el mío también.
Escribir tal y como lo hago ahora, esperaba haberlo comenzado hace tiempo. No lo hice sino mucho después de la universidad, de las cartas de un noviazgo remoto y de lo mas reciente, las cartas a mi gran amiga bela, existiendo muy lejos de donde estoy yo ahora. Como también te dije, no lo consideré o le reste importancia, por su escaso valor en mi limitada apreciación del mundo en ese entonces. A mis 41 años de vida, momento sabio para apreciarlo todo, no me lamento del tiempo transcurrido sino siento la alegría que hoy me produce hacer las cosas. Emoción que quisiera contagiar y es por esto que le dediqué algunas líneas de mas al tema de mis escritos. Emoción que significa la pasión por ser humanos, libres y  parte de este planeta y de todo lo que en él existe. Emoción que descubrieron nuestros antepasados y que igualmente quisieron contagiar a sus congéneres, a través de los códigos del lenguaje utilizados en su época e inmortalizarlos en el tiempo, a través de la escritura. Espero que lo sigamos haciendo así, por los siglos de los siglos.

martes, 28 de junio de 2011

Perfil del divagante: viajero de esta vida durante 41 años

Los 40, el cuarto piso o como lo quieran llamar, es para muchos la mejor década de la vida, algo que trataré de explicarles por qué lo pienso así. Si has llegado hasta aquí bastante entero (quise decir, si no te estas cayendo a pedazos, o al menos gran parte de ti se mantiene en buenas condiciones), es muy posible que opines igual que yo. Tal vez nunca dejemos de ver con mayor nostalgia los tiempos que transcurrían entre la adolescencia y la juventud, pero de igual forma reconocemos nuestra inmadurez para haberle sacado el máximo provecho, en aquellas ocasiones donde la magia no fue suficiente y solo bastaba un poco de sensatez en el asunto. Pues bien, si eso es solo parte del pasado y solo te quedan los cuentos animados por la fantasía, que evocan los momentos dorados de tu vida en lo mejor de tu juventud (como en las películas The Endless Summer, es sol brilla, siempre hay buen tiempo, buenas olas, amigos, la felicidad esta por todos lados, en fin...), es posible que la sensación de vivir nuevas emociones como aquellas estén muy pronto a ser realidad. Y por qué justamente a los cuarenta y no antes o después?. El asunto es el siguiente: a los 20 (al menos en la sociedad que conozco) te enfrentas realmente a tus primeros grandes retos, decisivos para lo que será tu vida a futuro. Tus padres, profesores o cualquier clase de tutor que tengas, simplemente te ayuda a ponerte frente a verdaderas situaciones, advirtiéndote sobre las consecuencias que pudieras tener si eliges bien o mal, pero tu tendrás la ultima palabra. Una vez que arrancas sin mas demora, tus proyectos estarán demarcados por esas enseñanzas acumuladas en el aprendizaje previo. En la mayoría de los casos, todos tendrán que ver con tu formal y buena inserción en la sociedad, a eso se refiere cuando te machacaron hasta el cansancio los modelos de vida ejemplar. No hay nada de malo con eso y siempre tendrás oportunidad para proyectos de otra naturaleza. Lamentablemente, siempre serán los últimos en tu lista de prioridades porque debes aprovechar tu máximo potencial en el logro al mejor plazo posible de aquellos considerados primordiales. Tal vez los de mayor consideración habrán sido, estudiar (prepararte para realizar un oficio que de aportes en sociedad) y conseguir una buena pareja que garantice una nueva familia (continuidad del modelo de sociedad). En ambos casos, el tiempo invertido puede haberte llevado unos cuantos años, pero de seguro habrás podido alcanzar su final y continuar lo siguiente, como lo es crear tu familia y consolidarte profesionalmente, al cual deberás emplear otro tiempo importante. Utilizo estos dos casos, no por ser los únicos ni los mas importantes para todo el mundo, sino por ser los mas notables y comunes y por lo general, donde mas tiempo habremos invertido nuestros mejores recursos. Y lo que llama la atención, todo esto ocurre en un lapso de aproximadamente 20 años!, es decir, nuestros grandes proyectos de vida (cuando no se trata de curas, actores, cantantes, abogados y unos cuantos mas) se realizan en el largo plazo de 2 décadas en su gran mayoría. Al cabo de ese tiempo, o lo has logrado, o sencillamente no te quedan fuerzas para continuar y optas por abandonarlo: divorcios, deserción a la carrera, depresión por el trabajo, etc, versiones tan comunes en algunos como las de éxito alcanzados por otros. Al final, triunfadores y perdedores, exitosos y fracasados, se encuentran 20 años después ante la misma pregunta: y ahora, que hago?. Si tuviste la suerte, como dije al principio de conservarte en buen estado, gozarás de nuevas facultades que antes no tenías a plenitud: desde ingresos propios que te lo provees gracias a tu reputación adquirida durante todo ese tiempo, nuevas personas que te pueden querer tanto como a su vida, en el mejor de los casos algunos bienes materiales que consideramos importantes y, tu gran personalidad única e irrepetible así como tu también única e irrepetible manera de pensar, sólida e independiente, que te permite disfrutar tanto de tu mejor temperamento apoyado por un mayor y mas elevado nivel de inteligencia y conciencia. Podrás pensar entonces, en aquellos proyectos abandonados o nuevos que requieren alguna gran inversión a largo plazo y poder disfrutarlos con tanta plenitud como los que viviste dos décadas atrás. Posiblemente sea el momento para aquella gran inquietud cuando te decías: "si tuviera tiempo lo haría!". No creo que a los 60, dos décadas mas tarde, tengamos mejores condiciones que a los 20, tal vez sea lo mejor para ese entonces, terminar de llevar la vida que tenemos lo mas agradable posible pero sin mayores cambios. No comparto mucho esos dichos tales como "nunca es tarde para..", "querer es poder", "solo hay que proponérselo" y cosas por el estilo, pero si puedo reafirmar otra:"la vida puede empezar a los 40".
Pensando en mi experiencia personal, puedo decir que ya he empezado a diseñar algo que he considerado mi segunda gran oportunidad de vida, ya que cuento con mejores orientaciones (sólidas e independientes) que me van a permitir concretar algunos proyectos que siempre resonaban en mi cabeza de forma cada vez mas lejana. Tal vez mantenga algunas cosas, tal vez de categoría vital, como lo es mi familia, donde siempre he conseguido el mejor consuelo ante los castigos que produce la soledad desgarrando al alma; y los amigos de siempre, como extensión de la familia. Tal vez abandone otras ya bastante agotadas por la falsa moral y el hastío. Pero lo que vaya a hacer (o lo que ya este haciendo), pienso hacerlo con el único fin básico de agradarle a mi espíritu, sin titubeos y sin mezquindades, ser lo mas generoso posible, tratando de encontrar siempre la conexión con la sensaciones producidas por el placer de estar vivo y de sentir toda su energía (aunque suene medio panfletario, pero bueno es así). Se que muchas de ellas permanecen aun intactas y cada vez mas lejanas en su realización por distintos motivos en mantenerlas ocultas. Pero una vez que decida hacerlas no me detendré, y lo haré con la misma determinación con que he afrontado todo lo anterior.
Pensando en lo vivido, no me queda más que sentirme complacido. Es mucho lo que puedo contar, pero de nada valdría si no siento que pueda animar a otros a encontrar un verdadero propósito fundamental como lo es SONREIRLE A LA VIDA, algo sobre lo que podrás divagar infinitamente. Aquí les dejo algunas de mis sugerencias para un buen viaje en esta vida a los 41:

Escuchar Pequeña Serenata Nocturna de Mozart
Escuchar la Cabalgata de las Valkirias y Tristan e Isolda de Wagner
Ir a Paris
Subir a la cúspide de una montaña
Enamorarse apasionadamente
Sembrar un árbol
Subirse a un árbol
Escribir algo
Leer un buen libro
Ir a la universidad
Llorar hasta más no poder
Reír hasta más no poder
Desprenderte de algo valioso
Participar en una competencia
Viajar al fin del mundo y detenerse a contemplar el medio de la nada
Cagar en el monte, preferiblemente frente a un gran paisaje
Irse de rumba por todo Madrid o Barcelona
Emborracharse con un buen vino
Drogarse
Bañarse bajo la lluvia
Dejarte convencer por el anarquismo
Dejarse el cabello largo
Cortarse el cabello al rape
Darse un banquete de reyes
Pasear en bote
Sentarte en una carretera
Manejar una bicicleta
Caminar por la orilla de una playa
Bañarse en un río
Ver el atardecer
Ver el amanecer
Acostarte en el suelo a contar estrellas
Viajar en autobús
Dormirse en el cine
Perdonar a quien nos ha ofendido
Perder el rumbo
Hacer nuevos amigos
Mudarse

Si te parece una estupida lista a mi parece entonces que se quedó corta y que tienes cosas que sugerir para agregarle.

Lo que quise transmitir con toda esta gran digavancia, saturada hasta el extremo (pudistes haberte saltado todo hasta esta linea):

No pierdas tu tiempo y aprovecha todo lo que puedas hacer en esta vida
No mantengas ataduras de ninguna clase
No descartes nada por insignificante que te parezca
No descanses hasta conseguirlo
No dejes que se te pase el momento

Instantes (fragmento)
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios


Jorge Luis Borges

PD: Para los que piensan en los 50, aqui les dejo esto
 http://saramago.blogspot.com/2005/01/partir-de-los-cincuenta-se-aprende.html
 

jueves, 23 de junio de 2011

El hombre-mono en zapatillas


Domingo Ramirez, es un compañero y amigo del trabajo, a quien considero una persona de una racionalidad bastante centrada y segura en sus principios, preocupado por el buen desempeño no solo en lo laboral sino en otros aspectos de su vida, como en lo familiar y en especial en lo que respecta a la práctica deportiva, como objetivo para alcanzar una mejor salud y condición fisica....

Un dia de estos en mi infinita condena de mi trabajo, Domingo me envió un correo que planteaba una curiosa propuesta, sabiendo que compartimos puntos de vista similares, al menos en cuanto a lo que se refiere a la práctica deportiva, seguramente esperando alguna opinión de mi parte, para lo cual siempre me mantengo dispuesto a hacerlo con gran placer. El articulo adjunto en el correo se titulaba “Desde que corro descalzo no he vuelto a lesionarme”, entrevista realizada por el periodico español ABC (21/06/2011) al periodista norteamericano Christopher Mcdougall sobre su escrito “Nacido para correr”. La introducción dice lo siguiente:

Buscando un modo de correr sin que le doliera nada, el periodista Christopher McDougall (Filadelfia, 1962) se topó con la increíble tribu de los tarahumaras, habitantes de las escarpadas y recónditas Barracas del Cobre, en México: corren cientos de kilómetros sin descanso ni dolor; no conocen el cáncer, ni la diabetes, ni las peleas. Encontró también estudios de la universidades de Harvard y Newcastle (Australia), entre otras, que le decían que lo que debía hacer era correr descalzo. Y también aprendió que el homo erectus triunfó en la guerra evolutiva precisamente por su capacidad para correr largas distancias, lo que le permitía acabar con las presas por el refinado método de perseguirlas pacientemente hasta agotarlas. «Y todo lo demás se deriva de esa capacidad», dice.

El entrevistador interroga al periodista sobre varias afirmaciones que hace en su artículo, como los beneficios de correr, desde cuándo lo hacemos y cuándo fue que lo abandonamos, como nos afecta el no hacerlo con regularidad y de qué forma practicarlo. McDougall responde con elocuencia pero sin el rigor científico al que estamos acostumbrados, que el trotar aporta mas beneficios en la medida que lo hagamos de la manera mas placentera posible y no como una rutina agotadora (con lo que estoy totalmente de acuerdo). Sin embargo, el autor asegura que además de la falta de practica, el uso de las zapatillas para correr que hoy compramos (por ejemplo Nike, ejemplo que el mismo utiliza de esta manera), lejos de ayudar son las causantes en algún grado de muchos de los males que hoy conocemos, conclusión que cree confirmar haciendo una comparación entre los estilos de vida urbanos y la fantástica visión que tiene de la etnia tarahumara de México. Esta ingenua comparación etnológica entre actores situados en contextos muy diferentes, es un capitulo hoy superado muchas veces en  la discusión antropológica como disciplina académica, desde cuando se intentaban establecer paralelismos forzados entre las culturas no occidentales y los grupos humanos mas primitivos y extintos, lo que permitió justificar racionalmente cualquier mecanismo de dominación, o sencillamente vernos como una degradación de un tiempo remoto, perfecto y casi mítico al cual debemos retornar (recomiendo la lectura completa del articulo en http://www.abc.es/20110621/deportes/abci-corredor-mcdougall-201106210429.html).

Pues nada, de inmediato le envié mi respuesta:

Puede que tenga razón el pana [McDougall]. Ví un programa (seguro era este mismo carajo) sobre los tarahumaras y al parecer los tipos son unos fenómenos corriendo largas distancias (casi 50 km) y para ellos es algo casi natural. Pero un día viendo otro programa en Discovery channel que se llamaba “el gran vencedor” donde competían varios carajos que venían de la ciudad y los sometían a pruebas fuera de lo común en sitios como estos alrededor del mundo [referido al lugar en México], todos usaban unas zapatillas hechas de suela de caucho super rudimentarias, incluso los tarahumaras (no los vi NUNCA descalzos). No solo era correr sino que iban pateando una pelota por todo el trayecto. Los tipos de la ciudad quedaron hecho mierda y los indios esos estaban como si no hubieran hecho nada. Además los competidores locales eran muy jóvenes, delgados y pequeños y los de la ciudad mucho mas grandes y pesados, era obvio las ventajas competitivas. No era nada relajante [como dice el reportero que debe ser], la verdad es que se veía como toda una tortura, nada agradable desde ningún punto de vista. También pasan un programa en Discovery [será que se le agotaron los temas a los directivos del canal o son monos los que hacen todo?] de dos excursionistas expertos (desafío x 2 creo que así se llama el programa), donde uno de los dos anda todo el tiempo descalzo, supongo que se cree la reencarnación de algún indio sioux o algo parecido (y eso que es un catire irlandés, que frito!). Aunque se la pasan en sitios bastante hostiles e incómodos, no se ve nada natural, porque no lo ves corriendo sino tanteando todo el tiempo cada vez que camina, como cuando lo haces sobre un poco de piedritas y cadillos. El otro carajo, vestido como un navy seal, siempre anda todo mortificado esperando lo peor, que el otro loco llegue con una espina en la pata o se vuele una uña con una piedra JA JA JA, que cagada!.
Lo que quiero decir es, que no se por donde venga esto, ni que intención o propósito tenga ese carajo (el McDougall ese) o los que opinen igual que él y toda la información que generan. Yo no creo que podamos tranquilamente como el carajo sugiere, empezar a trotar desde mañana mismo, descalzos por todos lados donde vayamos, ni siquiera a darle vueltas a la cuadra donde viviste toda la vida. Si no te clavas algo, seguro te vuelves mierda una uña o pisas un rolo de mojón de perro, o todo a la vez, y mas nunca volverás a intentarlo siquiera, y dirás “nnnnnñoesumadrEEEEEE!, quien me manda?!....”.

Si el asunto es la situación paradójica de la evolución del homo erectus, me pregunto:
Qué hubiera pasado si esos pre-carajos hubieran tenido calzados Nike, cuando iban de cacería?.
Donde estaríamos hoy (digo, en que estadio evolutivo) si estos pre-carajos tuvieran calzados como los de hoy?
Situación que me coloca al otro extremo del planteamiento y para lo cual existe una misma respuesta: dejar al homo erectus en su lugar y al homo sapiens moderno en el suyo [incluyendo a los tarahumaras y a nosotros en la ciudad], con todo su ajuar, con toda clase de porquerías y objetos personales que le son (o eran) propios.
Si el tipo ese [McDougall] quiere convertirse en un h. erectus, adelante que le eche bolas!.  También puede decir que cagar al aire libre es depinga (preferiblemente en los alrededores de su casa mientras saluda al vecino) y limpiarse con la mano en vez del papel toilettes con aloe vera es mejor porque le salen espinillas en el  culo!
Déjalo tranquilo, que pise un mojón de perro!

Pa´que sea serio.

Me sorprendí gratamente con la respuesta que me envío Domingo:

Hermano te agradezco sinceramente tu relato, de verdad que lo he disfrutado pues le das una lectura muy particular al asunto.  Me reí bastante…Saludos.


Moraleja: no creas todo lo que te digan y menos si es de un tipo que le gusta correr descalzo


Darwin despierta:
Acabo de ver un hombre mono corriendo en zapatillas!