miércoles, 25 de octubre de 2017

Ausencia (microrelato)

El dia de ayer trajo la tarde,
la tarde trajo la lluvia,
la lluvia trajo la noche,
la noche los cantos de grillos y sapos,
su cantar trajo mi tranquilidad,
mi tranquilidad trajo un cigarrillo,
un cigarrillo trajo al humo,
el humo trajo al pensamiento ideas de tiempos felices...

“Aqui falta algo”, me dije sospechando su presencia sobre mi espalda.
“La luna ahhh”, refrescandome con su plateado brillo situado al borde de las sombras.
De pronto y sin mas demoras me entraron ganas de interrogarla, cara a cara y sonriente, como muestra de mi admiracion. Y voltee para confrontar su verdad y otras tantas cosas...

era un gran faro de halogeno de 1000 vatios
instalado en el cobertizo de la casa vecina
que alumbraba todo el vecindario para auyentar a los malandros...

que decepcion, al menos nadie me vio. Solo ustedes lo saben ahora.

Todo esta historia me trajo la siguiente interrogante con pretensiones de una reflexion inacabada: “a quien mas le habra ocurrido lo mismo?”

FIN

Luter 
Octubre 25, 2017.

jueves, 27 de julio de 2017

Divagaciones gastronómicas: crónica de un alimento llamado Hallaca y su efecto en la psique del venezolano actual

Es bien sabido que los alimentos no solo son necesarios para nutrir desde un punto de vista biológico, sino que también tiene efectos tanto a nivel psicológico como social. Comer para los seres humanos, no es acto mecánico de ingerir alimentos, sino que al incurrir en él, supone sumergirse en las “aguas profundas” en la significación de la experiencia humana.


Introduccion

La hallaca es sin duda, uno de los alimentos más emblemáticos y significativos que forman parte del acervo gastronómico y cultural venezolano. Su elaboración no solo es la síntesis de los múltiples aportes culinarios de aquellos grupos, nativos y extranjeros, que participaron en la conformación de la sociedad venezolana desde su génesis, sino reflejo también del modo y manera como se piensan sus creaciones colectivas a través de su experiencia histórica,  reconocida como una cultura del mestizaje.
A pesar de los cambios generados por la globalización en los patrones de consumo masivo, los aspectos introducidos han servido para redefinir algunos elementos de la cultura popular tradicional, permitiendo que tales elementos no solo sobrevivan sino que se ajusten a los nuevos formatos estéticos de la sociedad actual, sin perder sus aspectos esenciales. Tal es el caso de la hallaca, la cual continúa siendo fundamentalmente la misma desde mediados del siglo XVIII en la sociedad caraqueña hasta la actualidad, asociada a la navidad de los venezolanos, un evento para rendir homenaje a la familia y sus principios y valores.
El escrito que a continuación expongo, el cual extraigo de mi propia vivencia, como integrante de la sociedad venezolana en un ámbito urbano, deja ver trazas de los tiempos en que me ha tocado vivir, ofreciendo una posibilidad de comprensión para aquellos que no son participes de una cotidianidad como la nuestra, a través de historias breves dedicadas al campo de la comida como actividad humana primaria, entre chistes, anécdotas absurdas y críticas, que guardan una mirada antropológica y que reflejan lo que se vive en Venezuela sin entrar en otros terrenos de discusión altamente corrosivo (política por ejemplo). Aquellos que, al igual que yo cada vez que vuelvo sobre estas líneas, podrán sentir conexiones con un sentido de identidad propio, una necesidad humana fundamental.
No trato de hacer una "Historia Fabulada" al estilo insustituible por demas de Herrera Luque (pfff, por favor, quien soy yo para tener tales pretensiones?). Quizas deba ajustar mi modestia a lo mas microscopico, hablando de tales antecedentes literarios quise decir, a una historia mas breve, de tiempos mas cortos pero no por eso de menos palabras, a una situacion mas cercana a lo cotidiano en estos tiempos, pero de apariencia ritual, que se repite año tras año, con apariciencias casi fantasmales, anonimas, hasta momentos de solemnidad y gloria, de mucho protagonismo.
Se me ocurre comenzar en...no se, por pura casualidad en...mayo? si, y por que no?. De quien hablo o como se llaman los personajes? y que importa tampoco, de cualquiera que no sospecha nada sobre la existencia de un destino, pero que al final (de estas lineas y a lo largo de su vida, si vive con buena dicha) terminara en ese lugar deseado, comiendo hallacas en su casa con su familia en la nochebuena de diciembre.
Espero amigo lector que puedas encontrar y disfrutar los sabores en el siguiente relato cronológico sin que te produzca indigestión alguna:

 El hallacómetro o cómo valorar una hallaca según donde y cuando te la comiste.

En mayo. Las de la señora que las vende en la esquina, junto con bollitos, tamales y maltas de botella. Las tiene en una cava (anaranjada casi siempre es ese color, no es limitativo). Te la comes parado en la calle con guasacaca y ful humo de moto. Te las sirve alguien que parece el marido de la señora, un ser que solo espera que le caiga un rayo y lo fulmine para acabar su agónica existencia. Las tiene casi que todo el año, así que puedes comértela incluso en carnavales. Saben a todo menos a hallaca decembrina, tienen mas monte en el relleno que el resto de los demás ingredientes. La pides porque ya estas harto de las "balafrias" típicas. Mientras te la comes en dos mordiscos, siempre te preguntas cómo hace para conseguir las hojas en cualquier fecha del año. Al final no sabes que fue lo que hiciste, porque consideras que mas que matar el hambre, perdiste tu tiempo y tus reales por lo que decides no volver mas nunca (al menos no por lo que queda de año).
5 de diciembre. Las que venden las panaderías, que ponen junto con los adornos de la charcutería. No sabes si son de utilería y si el relleno es puro cartón. Lo cierto es que no la pides nunca, porque piensas que deben saber igual que los adornos de frutas plásticas (uvas, mangos, manzanas de plástico) que ponen encima del mostrador, al lado de la caja registradora. Te imaginas que pudieron estar ahí desde tiempo pretérito, debajo de un jamón plumrous o en la gaveta del sencillo, junto con las chiripas. El charcutero siempre te dice que las hace una vecina (cual vecina?! mentiroso, seguro las hizo el mismo con anime) y cuando ves que arrugas la cara te dice:"están buenas. Yo me lleve 4 la semana pasada. Te las recomiendo". Sientes que tu cara se transforma y te das cuenta que lo estas haciendo inconscientemente, cuando te sorprendes a ti mismo viéndote reflejado en la vitrina de los jamones con una expresión de susto con grima.
10 diciembre. Las que venden en los supermercados. Se parecen a las anteriores, aunque resultan mas convincentes. Las ves, las agarras y todo. Te imaginas en un acto desesperado tratando de salvar la nochebuena con un par de bichas de estas, acompañándolas con todo los contornos que consigas en una panadería bien surtida, comprados a ultima hora y bien caro (el pan-dejamon, 200 grs. el pernil ya rebanado y todo, la ensalada de gallina (échale un poquito de salpicón de mariscos ahí mi pana), la botella de caroreña, etc). Pero el sueño se desvanece en un instante cuando los dedos se te empiezan a congelar con la hallaca tiesa puesta a 300 grados bajo cero en un supercongelador del supermercado, industrializada, sin alma ni espíritu de navidad (aquí te das cuenta que eso se percibe), hecha por Oompa Loompas que están en las entrañas del establecimiento, y en una correa sinfín van agregando todo tipo de enlatados a punto de vencer, desperdicios, recortes, etc. De un tirón caes en la realidad, la pones otras vez donde la encontraste, aquella cosa mas grande que las normales con una etiquetica que dice "producto 100% venezolano. Hecho en socialismo", un perfecto paralelepipedo envuelto en hoja de plátano. Lo peor no será comprarlas, si siquiera que estén buenas o malas, sino el no saber quien las hizo, justo en el momento que los sabores te impactan el paladar y creas la asociación con su creador. Comprarlas y comerlas puede considerarse un sacrilegio al haber profanado el sagrado momento de comerte la hallaca, porque no va a existir nadie a quien puedas dirigir un pensamiento noble (o innoble) y la mágica conexion entre las almas humanas se rompa o estalle en un corto circuito. En resumen, tanto esta como la anterior en todas sus otras variantes (de bodega, de carniceria, de pastelería, de farmacia y hasta de ferretería) tienen una alta probabilidad de aguarte el festín navideño.
del 11 al 15 de diciembre. La del restaurancito donde sirven menú ejecutivo a precios solidarios, cuando vas con tus compañeros de oficina a celebrar el último encuentro del año. Esta es verdaderamente la primera hallaca que te comes (las de mayo no cuentan en esta categoría, aquellas son para matar el hambre y mas nada). Confiesas tu pecado en familia solo a mediados del siguiente año, cuando consideras que al develar tal insolencia no estarás hiriendo sentimientos de tus seres queridos. Ese día, en vez del pasticho de berenjenas, carne a la jardinera o el pabellón, te ofrecen el plato navideño por un poco mas de lo que pagas normalmente. Inflas el pecho, respiras profundo, te tomas dos segundos antes de decir: "sabes que? tráeme un plato navideño de esos!" mientras ves sonriendo a los demás como el mas osado de los comensales. En el fondo tienes un terrible dilema: esperas que sea buena pero no tanto como las de tu casa para no ofender tan sagrado patrimonio familiar. Sin embargo, te olvidas de esas nimiedades porque te das cuenta que por el mismo precio te ofrecen dulce de lechosa de postre y un café negro pequeño. Ademas, incluye el pan y un vaso de nesti, para que mas?: diversión garantizada, comiendo mientras hablas pistoladas, pelas los dientes como una hiena y haces gárgaras con el refresco, todo a la vez (cuando estas ahí gozas un montón, aunque tiene algo patético el asunto). Otros que llegan te verán de reojo para ver que tal se ve el plato (en estos lugares, cantidad es lo que mas importa). La calidad la medirán con las sobras que dejas en el plato al terminar. Por lo general, la pasas tan bien que poco te importa si la hallaca es una mazamorra rellena de carne molida condimentada a punta de cubito envuelta a los trancazos. De seguro el que pidió pasticho de berenjenas será el mas desafortunado porque le pondrán poquito y quedará con hambre. Al final sales reconfortado, los aires de navidad ya se perciben por el aroma que dejan las hallacas en el ambiente del local. Ya te atreves a emitir tus primeros juicios como el crítico gastronómico que eres: "esa señora cocina sabroso. Tiene una sazón especial para todo. Mientras siga en la cocina, seguiré viniendo a este lugar sin inventar irme pa otro". Aunque a las dos horas remates con alguna chucheria tipo chistris porque quedaste fallo.
del 15 en adelante. Empiezan a llegarte los primeros obsequios hallaqueros, mismos que irán apareciendo hasta principios del próximo año: de casa de la hermana, de la tía, de la amiga, de la vecina, etc. curioso verdad? no menciono caballeros, excepto al tipo que las vende en mayo o al panadero. Esto del obsequio de hallacas tiene que ver con un asunto de género en el ámbito de la experiencia navideña en este país, considerando que la receta y los secretos de cocina se conservan como gran un acervo familiar heredados matrialcalmente. Al menos así ha sido desde la colonia. Tu paladar dormido se despierta haciendo que se active el pensamiento y la memoria. Te conviertes en un catador de hallacas. Experimentas sensaciones, aprecias texturas, te sumerges de lleno en el plato y su contenido variopinto y multisápido. Emites tu veredicto esperado por todos en la mesa: "eeeeeer que weno esta esto! hmmmmm","ujummm esta vez como que aprendió/mejoro", "esta harinosa y seca. Muy grasosa eeee","esta parece oriental, la masa tiene su toque dulzón","esta es andina, le puso garbanzo", "se le paso la mano con las alcaparras, esta saladisima!!",etc. La degustación tiende a ser informal, a cualquier hora, en la cocina o viendo televisión, frente a la computadora o asomado por la ventana del balcón, parado, sentado o acostado (es medio difícil así pero algunos lo logran). Al terminar, te reúnes con los demás para compartir impresiones. Funciona bien para relajar las tensiones previas a la gala de la cena especial de nochebuena, donde el recato y los buenos modales rigen la conducta durante la solemne celebración familiar.
24 de diciembre. Es por excelencia el alimento privilegiado, para muchos elevado a la categoría alimento sacralizado, sirve tanto para satisfacer el cuerpo como al alma, es el Alfa y el Omega de la comunión familiar. Aunque muchos pongan en duda lo que digo, todos pueden afirmar que no es cualquier cosa lo que están a punto de comer y reconocen que no podrían hacer otra cosa que, ... comérselas con el mayor de los gustos. Cada bocado inspira un gesto afable hacia el invitado de al lado (o el que esta enfrente, no importa), la buena educación y la galantería afloran, su degustacion da paso a la exquisitez y la finura en la mesa en unos y la alegría moderada en otros. Todo se transforma en un apacible momento, como en una escena de Il Gattopardo, la cosas sobre el mantel adquieren una inusual elegancia supremamente aristocrática. Desde la cena mas austera hasta la mas rebosante en manjares culinarios, la hallaca sera la principal atracción, su composición sera difícil de cuestionar, su valoración es completa, su majestuosidad sobre el plato es infinita, es el mana, comida milagrosa, el culmen de la ceremonia, en fin: la hallaca hecha Hallaca! Desde ese momento en que todos la saborean, el espacio donde están reunidos (puede ser en la sala-comedor de un apartamento en Caracas, o en una casa en San Juan de Los Morros, en un piso de un barrio madrileño o en una vivienda rural en el Tirol austriaco) deja su carácter profano y el momento pierde su relativa temporalidad, las jerarquías se aplanan, es la manifestación de la communitas, escenificando la Gran Cena y la Hallaca convertida en una manifestación hierofanica. Aquí convergen elementos claves de identidad colectiva, la venezolanidad por instantes se manifiesta, nadie disfruta mas este momento que un venezolano (no joda!!, disculpen me emocione), todos se transforman en la gran hermandad cósmica de Nuestra Señora de la Hallaca!! (que arrecho, nuevamente disculpen, me volví a emocionar).
Del 25 al 31 de diciembre (y primeros días de enero). Parecidas a las del 24 pero claramente de menor rango. Su esplendor y magia se ha disminuido, lentamente se ira degradando su mágico encanto, empieza a mostrar rasgos de una condición marchita. La euforia con que fue recibida en nochebuena se esfuma con el transcurrir de los días, y solo en un lánguido evento, el 31de diciembre durante una segunda convocatoria de la cofradía familiar vuelve a aparecer sobre la mesa, ya despojada de su portentosa vitalidad, ocultándose detrás de los bollitos, los cuales hacen su aparición como tristes bufones que rellenan la comedia. Sus acompañantes también muestran signos de agotamiento: un pernil reseco por el microondas, un pan medio chicloso invadido por una jauría de hormigas furiosas, una ensalada de gallina medio rancia. Para hacer mas deplorable su destrono, los vacíos en el plato son cubiertos por inesperados huéspedes como la tajada, los espaguetis y el peor de todos para la funesta ocasión, el arroz blanco (ufffff! terrible combinación). Cuando esto ocurre, saltan de la nevera los aderezos mata-sabores, hiel de diablo (salsa de tomate, mayonesa, guasacaca, picante, salsa inglesa), cuando el comensal totalmente desorientado y confundido, baña todo con el mortal liquido espeso, desfigurandolo en un revoltillo de macabro aspecto. La hallaca moribunda, que muestra ya sus vísceras a través de las grietas en la masa deshidratada de su cuerpo, es envenenada, degollada, descuartizada en un horripilante acto, convertida en un instante en alimento de trogloditas. A muerto la Hallaca, la hermandad ha quedado huérfana!
Mediados de enero, hasta marzo quizás. En el fondo del congelador, oculta tras un pollo troceado, un paquete de salchichas y un friogel, reposan las ultimas hallacas que por desgracia no vieron nunca la luz, sometidas a un proceso de criogenizacion como última opción, a la espera de ser redimidas algún día. Su momento llega cuando las reservas proteínicas de la casa llegan a nivel crítico y deben resignarse ahora como acompañante del algún contorno sobrante, como el caso de las tajadas, los espaguetis y el arroz blanco quien ahora parece mirarla con el mayor desprecio, invadiendo sin desenfado con sus granos su cuerpo fragmentado por el deshielo. A pesar de su calentamiento, sus colores son cadavéricos y su sabor insípido. Debe asumir tranquilamente su martirio, y ser intercambiada de plato, a las fauces de otro comensal hambriento. Al menos será mejor que ser desechada y lanzada a la basura.

Epilogo: todo este disparate comenzó con una hallaca que me comí hace tres días, en la oficina.


Luter Floyd, 6 de enero 2017

miércoles, 26 de julio de 2017

El sueño del Vegetante

Extracto de una conversación entre dos viejos amigos que hablan de todo y de todos a traves de sí mismos. Para resguardo de sus verdaderas identidades, solo se identifican con letras, H y X, que solas no dicen nada, ni suenan siquiera, pero demasiado incomodas para sus primas vocales. En fin...solo les puedo decir que H es redactor/traductor (de criptogramas mentales) y X funcionario publico (burócrata de escasísima categoria)

H - Epale pana que hay?

X - Pues aquí, vegetando como el mejor

H - Y qué tiene de malo vegetar, pues? ¿O es que acaso hay que vivir a lo James Bond, de aventura en aventura? Además, aquí todo es una aventura. Aquí nada está garantizado. De la aventura de llegar a casa vivos pasamos a la aventura de hacer magia en la cocina. claro, después de haber hecho magia en el mercado o abasto al estirar hasta lo indecible los escasos churupos honradamente ganados. Por lo tanto, estimado amigo X, no vaciles y lleva bien en alto tu cabeza de vegecrático y defiende tu derecho a vegetar como la mejor berenjena o zanahoria de la huerta...

X - En realidad nada malo hay en eso. Sin embargo,cualquier vegetal puede soñar con salir algún día de un brinco de la ensaladera (justo antes de sufrir el horror de ser descuartizado por un cuchillo filoso para ser masticado, devorado, vuelto un bolo y luego como desecho orgánico, ser reabsorbido por otros vegetales y,...hasta aquí llega su contribución a la historia de los vegetales) y convertirse en: modelo para un frutero plástico (o de madera para el caso de los artesanos de Tintorero) o de una pieza pictórica en una naturaleza muerta al mejor estilo de Cezane; o venerado bien sea en una gran mezcla en un loco espaturramiento colectivo en un festival como la tomatina en España; o tallada en forma de tenebrosa mascara en Halloween; o protagonista de una película como La Batalla de los Vegetales o de un súper vegetal tamaño XXL en El Dormilón de Woody Allen; o en motivo para una canción como El ritual de la Banana de Los Pericos; o contribuir a la heráldica decorando cuanta cornucopia exista en los escudos del mundo, etc., etc., etc.
Vegetar amigo H, así sea con mucha dignidad, en El Huerto de Los Olivos o en los Jardines de La Alhambra por ejemplo; o con harta conmiseración como parte de un ruinoso paisajismo de cualquier peaje de carretera desolada en este país o en una avenida de esta ciudad indolente, llenas de tiñosas vestimentas; o de profundos y fríos destierros como una palma roja o un cactus sembrado en un porron monolitico adornando un lobby de la sede administrativa de algún ministerio o banco,...es solo eso: vegetar, una mera existencia. Ahora, soñar: ese si es un verdadero derecho!.

Soñar, por puro placer, con absoluta libertad de hacerlo sin límites dentro de mi mera existencia como vegetante.

miércoles, 20 de enero de 2016

Dulce y burbujeante veneno: Divagando con Beto

dedicado a Beto

Hace unos días, mi buen amigo Beto compartió en Facebook un video publicitario de Coca-cola, de esos que buscan inspirar el buen trato entre las personas, alentando al espectador a cultivar buenas  prácticas de vida en la forma como nos relacionamos con nuestros semejantes de la especie humana,..en fin un mensaje estético neo romántico, que trata sobre aspiraciones utópicas de mucha ética y mucha actitud hippie.

 El video sugiere, a través de un sencillo experimento, cómo juzgamos de forma prejuiciada a las personas que no conocemos a partir de un simple primer diagnóstico visual. En el mismo, varios participantes son interrogados sobre su impresión al ver la imagen fotográfica de unos desconocidos, ataviados como una especie de guerrero MadMax, otro como un yihadista, y una última como dulce ancianita. Era de esperarse las respuestas: qué puedes decir de alguien que luce un aspecto aterrorizante o de alguien que te recuerda a tu abuelita en una mecedora tejiendo y tomando té? Para sorpresa de los interrogados, los personajes que se encontraban tras un telón de fondo, aparecen un minuto después en carne y hueso delante de ellos. La sorpresa es mayor cuando revelan sus verdaderas identidades: no es tan feroz el que así parecía y no es tan pasiva la abuelita. Acto seguido, los extraños dejan de serlo por un momento frente a frente, sonríen y beben felices una burbujeante Coca-cola! Los prejuicios se esfuman como las burbujas del refresco.

Listo! el mensaje llegó. Cero prejuicios, Be Happy, eso si, tampoco los tengas con el refresco, (MUY IMPORTANTE) que no te ha hecho nada sino alegrarte un poco la vida. Disfrútalo y dí AAAAHHH al final...La complicada moraleja: En las piruetas entre globalización  y posmodernidad, las sensibilidades se confunden fácilmente mientras saboreas  una gaseosa.

Varios minutos después, al "videarlo" repetidamente algo empezó a incomodarme. Inesperadamente, empecé a razonar con efervescencia, pero como suele sucederme después de horas de insomnio consecuencia de altas dosis de cafeína y giros infinitos en la mente de las mortificaciones de mi ruinosa vida, mis ganas de opinar se volcaron en una respuesta de lógica marranera. Y le respondí a Beto de esta manera:

Simpático video y parece suficientemente claro el mensaje. Sin embargo, yo digo lo siguiente:

La gente que haga con su vida lo que quiera, de ellos puedo decir lo que me de la gana, total? no los conozco ni me importa. Claro, si me pagan puedo decir que alguien disfrazado como Ziggy Stardust no es un lunático fan de David Bowie sino un travesti de peluquería, cuando en realidad el tipo es...un lunático fan de David Bowie, y abrir la boca en una expresión de sorpresa OHHH! cuando me entere quien es realmente y no lo que yo creía. Luego, sentados frente a frente alrededor de en una mesita,  le diría: "chico, yo creía que eras un pargo loco, disculpa esa" y reiríamos a mandíbula batiente (sin importarme lo que él o ella opinara de mí en lo absoluto), acompañados con una deliciosa y cancerígena Coca-cola, mirándonos ahora sin prejuicios. Al terminar el set de filmación, diría: "les gusto? bueno denme mis centavos que estoy apurao" y me iría refunfuñando:  "eso se llama actuación, la mía! no la del lunático ese travesti de peluquería (pargo loco ese)"

El asunto es que todos construimos un imaginario del OTRO totalmente desconocido. Casi siempre "MONSTRIFICAMOS" (prejuiciamos) a ese OTRO para sacar cierta ventaja en la redefinición de nuestras identidades. Y sucede en la construcción de una afirmación a partir de una negación, ej: "YO (soy lo que soy porque) no soy como el bicho  feo/ignorante/troglodita/simplón/etc ese". Inconscientemente reforzamos nuestro ego de esa manera. Todos lo hacemos, es casi un mecanismo cultural de supervivencia, evitar convertirme en ese OTRO mientras pueda seguir siendo YO.  La tolerancia puede venir después, cuando interactuan (YO y el OTRO), pudiendo haber un intercambio de información en términos de códigos culturales (compartidos o no, que importa, cada quien los toma como mejor le parece) sobre ambas identidades. Se pueden reformular, replantear, pero nuevamente NEGAR ("que bueno que te conocí,  no quiero ser como tú, quiero ser YO,...es decir, mi nuevo YO RELOADED!!").

Sobre la Coca-Cola,...son tan buenos como la Phillips Morris o la British Tobacco Company. Sus campañas publicitarias son brutalmente buenas para mejorar sus ventas.


PD: Beto disculpa la atorrancia, hoy tomé demasiado café.


(1:30 a.m. - fin del mensaje)

Aqui esta el link del video (te recomiendo leerlo nuevamente, después ver el video. Quizas con un buen cafe)

https://www.youtube.com/watch?v=uNe_HV1T35k

miércoles, 5 de marzo de 2014

El ocaso de un Cybernauta. Divagando antes del cybersuicido (primera parte)


En Internet todo es posible,...hasta el suicidio

En algún lugar cálido y arrinconado de una silente casa, frente a algún obediente computador, en alguna cabeza perturbada consumida por el hastío, el curso de cualquier norte trazado se diluye en una linea infinita alucinada en el horizonte bidimensional de la pantalla:


SALUDOS MIS VIEJ@S Y BUEN@S AMIGOS: he decidido dejar de estar entre  Ustedes, bien sea porque hace rato no compartimos nada en común o sencillamente porque, por alguna razón (qué  importa cual) nos encontramos en visiones del mundo diferentes. Respecto a lo último, debo aclarar que nada malo hay con esto, sino que no hacemos nada viendo hacia el camino contrario de otro mientras avanzamos en un sentido opuesto, corriendo el riesgo que se nos tuerza el pescuezo o choquemos con algo que no esperamos frontalmente.

En un  momento me pregunté (al igual que Ustedes lo hacían de mí) que sería de sus vidas, al no volver a tener mas noticias, esperando que las proyecciones de los lejanos recuerdos al presente coincidieran con lo que estaría por ver o saber (a través del facebook). Ahora que he visto sus fotos, nuevamente me he reído con sus chistes y comentarios, me he solidarizado en alguna oportunidad, le he dado ME GUSTA a veces solo para complacer algún ego, etc., decidí que ya basta!.

En algunas ocasiones quedé gratamente complacido, otras no tanto, generándome gran confusión por no saber si estas nuevas personas que veo ahora fueron las que conocí hace algún tiempo (bullshit ya lo se), haciéndome dudar si el pasado compartido fue exactamente como lo imaginaba (no afirmaría como Neruda: "Confieso que he vivido", sino mas bien: "No estoy seguro de haberlo vivido")...que importa ahora. 

Mi extinción solo tendrá un propósito: reconciliar el tiempo pasado, donde muy poco de mi queda en los otros, con un tiempo presente, que esta en constante reconstrucción. Solo les pido una oportunidad para mantenerme en silencio, mas que invisible, no ser una simple foto sonriente. Dense también el tiempo para imaginarlo todo (y a todos) de nuevo, de decirse sin temores: "y que sera de..?". En otras palabras, darle un sentido mas refrescante a la vida. Esta vaina no lo permite y liberarse hace falta que suceda. 

A todos les dijo: les deseo salud y vida, y mucha sensatez cuando jueguen con el tiempo. Todo tiene su momento, el mio aquí se esta acabando. Espero que sigan tan sonrientes como siempre los he visto en todos sus álbumes. Por mi parte les digo que estaré bien, esté donde esté, se los aseguro.

PD: TAL VEZ NOS ENCONTREMOS EN OTRA CIRCUNSTANCIA. A LOS QUE NI SIQUIERA CONOCÍ NI ANTES NI AHORA NI DESPUÉS COMO ESCOTET O DAVE GROHL,...NO TENGO NADA QUE DECIRLES (QUE LES PUEDA IMPORTAR)

Click!

viernes, 27 de septiembre de 2013

Divagando antes de volar



♫♫ I have waiting for you
everything is done

Me gusta el aeropuerto
me gusta beber en el aeropuerto
me gusta beber sin control en el aeropuerto

Me gusta ver gente en el aeropuerto
me gusta ver gente sin control en el aeropuerto

Only ask them what is the promess

Aquí no hay fronteras
ni siquiera territorios
aquí no existe la noche (solo cierran un rato y abren mas tarde)
el cielo es un infinito y a la vez límite para todos
nadie baila solo se camina en una danza sin ritmo
el diálogo solo existe
para aparentar la voz humana
la verdad es tan falsa
y la falsedad es la pura verdad
Todos son la gran Fraternidad del Sol!

I ll be there tonight, my love

Me gusta todo esto
justo antes que se caiga el avión
y cuando esto suceda estaré borracho y sonriendo
y ellos sobrios y asustados,
llorando
deseando estar tan borrachos y sonrientes como yo
pensando en querer y no lo hicieron
pensando en pensar y tampoco lo hicieron
pensando en dejar y nada dejaron

said good bye, I ll be come next summer

yo tampoco quise, pensé ni dejé
pero estoy borracho y sonriente y nada de eso me importa ya
aunque en el último segundo
pedí perdón por ser tan estúpido

Then call my heroes, did you know where is the exit door ?

y quise llorar
y tuve miedo...

Ya no importa
todo se puso turbio Yellow
ya encontré un nuevo refugio
ya no pego los ojos ni me toca masticar
ya no siento tristeza
ya no llegan las mentiras
o mejor dicho, mas nunca se irán....

and i wonder when Elvys said: I ve got to go!
Baby oh oh
Uhh Uhh Uhh Uuuuuhh♫♫

...me ahogué creo que por borracho y sonriente!

Noc,Noc
ATENCION, PASAJEROS DEL VUELO 332 DE VENEZOLANA, ABORDAR POR LA PUERTA NRO. 6!!

martes, 24 de septiembre de 2013

Divagaciones Malignas


Esto me ocurrió hace unos días, domingo en la mañana para ser mas preciso, durante uno de los veranos más calurosos que ha habido por estas tierras. Sobre el asfalto flotaba aquel espejismo que se asemeja al agua, indicativo de la altísima temperatura. Nadie sale por temor a que se le seque la carne en cuestión de minutos y morir miserablemente. Nadie, excepto aquel solitario transeúnte que caminaba sin sentirse afectado por la temperatura. Iba vestido de pantalón jeans y camisa de algodón de un azul descolorido, una gorra roja desteñida y zapatos negros de suela bastante desgastados, nada que llamara la atención al primer vistazo. Sobre su hombro derecho, llevaba una especie de mochila de espalda, seguramente con algunas pocas pertenencias. Su mirada estaba sumergida sobre el trayecto que hacia, distraído de todo lo que le rodeaba, pudiera decirse que no pensaba, solo caminaba impulsado por el simple balanceo de sus piernas.
Yo salía en ese momento de mi casa buscando escapar de la terrible desolación  en que se encontraba aquel pueblo, y así dirigirme sin rumbo lo más lejos posible del lugar. Bajé desesperado las escaleras con ganas de entrar a mi auto y encender el aire acondicionado a su máxima potencia. Mientras hurgaba en mis bolsillos para encontrar la llave, de pronto sentí que el calor se incrementaba haciendo que se neutralizaran mis propias fuerzas hasta casi su total extinción. Solté el llavero para liberar mis manos y así poder recostarme del carro antes de caerme. Solo pude voltear y darme cuenta de su presencia, acercándose cada vez más hacia mí de forma que ya no podía evitar su encuentro. De inmediato supe quien era,  sus ojos de fuego lo delataban…
EL DIABLO!
Mi cara palideció del susto mientras boqueaba sin aliento como un pez fuera del agua. Como pude me reincorporé torpemente de mi desmayo, apoyándome de espaldas contra la puerta del carro. Nuestras miradas se cruzaron y sin poder desconectarme por su efecto hipnótico y sedante, nos pusimos a conversar. Sin presentación, saludos, o preámbulos de algún tipo, como si nos hubiéramos visto anteriormente, lanzó su primera pregunta, la que me causó tan extraña incomodidad como sorpresa, haciendo que mis pensamientos saltaran demencialmente en mi cabeza y mis emociones corrieran locamente por mis nervios. Acepté el desafío de responderle, aun cuando sentía  que no lograría articular alguna palabra (como en un flashback, me imaginé al valiente  Florentino, personaje de cuentos del folklore venezolano, antes de batirse en duelo con el Cachuo vestido de liquiliqui, a punta de coplas):
- sabrás por qué no hubo misa hoy aquí en el pueblo?. Vengo de la iglesia y la encontré cerrada.
Perplejo por aquella singular pregunta, parecí delirar como si una fiebre me hirviera los tejidos, mientras le veía fijamente el rostro de piel cobriza,  tan dura como el cuero del ganado curado al sol, llena por cicatrices de expresión malvada. Alrededor de su silueta flotaba el mismo espejismo de agua, haciendo desfigurar cualquier contorno visible. Un impulso de mi pensamiento exclamó: Así que tu eres el Mismísimo Diablo!. Casi de inmediato sus ojos de serpiente parecieron responder brutalmente dentro de mi cerebro: “Si lo soy Y QUE?!”, con una fuerza tan violenta que no imaginaba que existiera algo de esa magnitud, enmudeciéndome en el acto hasta el alma. Solo logré responderle de forma automática.
- Hoy no hay misa aquí porque es la Celebración en El Valle. Todos se fueron para allá desde temprano.
- Ah caramba, con razón no veo a nadie. Yo venía temprano para asistir a la misa – respondió sorprendido rascándose la cabeza, lamentándose de su desatino.
Mi confusión era total, no encontré argumentos frente su absurdo comportamiento, pero me atreví a pensar sin importar la consecuencia de mi osadía: “mosca! Puede ser que este mintiendo y trata de engañarme. Será que busca a alguien para hacerle alguna maldad? O a varios? O a Todos?”. Al ver que no había respuesta violenta sobre mi pensamiento como había ocurrido antes, poco a poco sentí que retomaba parte de mi control y del Mismísimo también. Quise ir mas allá con mi pensamiento: “Tanta maldad que has hecho, cuantos han sufrido y por tu culpa!”  - una microscópica duda se interpuso – “mmm..., eso es lo que me han dicho siempre”.
Sentí un terrible odio y quise por un instante provocarle algún daño físico o moral que menguara su figura o su ánimo. Quise mentirle intencionalmente para que siguiera perdido. Lo vi inferior y yo superior, imaginé que era una piltrafa bajo aquella ruin estampa y yo un verdadero coloso, orgulloso y arrogante, blindado por una armadura indestructible. Quise escupirle toda clase de blasfemias con la misma violencia que sentí cuando interceptó mi primer pensamiento, sobre su destino como errante eterno de estos caminos estériles, polvorientos e infinitos. Quise devorarlo en un grotesco acto de carnicería pura. Ya no me importaba el calor, sentí hasta deseos que la temperatura se elevara aun más.
Sin esperarlo me había apoderado de toda su maldad, algo que sin darme cuenta siempre había codiciado, solo faltaba algún acto reflejo para que todo se trasladara desde mi cabeza a mis extremidades y reaccionara contra el. Pero nada sucedió. No supe si sabía lo que me estaba ocurriendo pues no mostraba ni el más leve signo de conocimiento, aunque eso ya no me importaba. Sintiéndome dueño de la escena, una vez más quise humillarlo ofreciéndole una paga miserable por un trabajo que deseaba hacer en el jardín de mi casa:
- Cuánto me cobras por cortarme el monte ese y dejarlo bien bonito? – pregunté con cierto desden por sus malignas habilidades.
- Lo que usted quiera patrón, pero eso si, hoy no será. No cargo mis herramientas de trabajo conmigo. Tal vez mañana será que venga. Usted me da lo que considere justo. – respondió de forma afable y cortés, y en su rostro marcado por tanto mal, solo podía apreciarse una fugaz sonrisa. Acto seguido, hizo una profunda y lenta reverencia, elevando su gorra desde la cabeza, se irguió, giró sobre sus talones y sin palabras que lo despidieran siguió por el largo camino en su misma dirección, aunque despreocupado por su destino.
Me hizo gracia su accionar, y lo seguí con la mirada por un buen rato pero sin esperar perderlo de vista. Cuando el calor cedió unos cuantos grados, lentamente empecé a recuperar la tonicidad en mis músculos y el juicio de mis sesos. Pude respirar el aire cada vez menos viciado, mi visión recobró su nitidez y volví a percibir de nuevo al tiempo liberado en sus amarras sobre aquel suelo profanado…

A varios kilómetros del lugar, sobre el asfalto a más de 140 kms/hora en mi Volskwagen Gol 2007, ahora con el aire climatizado de la cabina a unos refrescantes 24 grados y una estúpida canción ochentosa en la radio a la que no prestaba la mas mínima atención (un tal Steve B “..because i love youuuu!..”), me atormentaban preguntas sin poder conseguir una reflexión convincente sobre lo sucedido. Angustiado de no poder salir de aquel laberinto lleno de bifurcaciones mentales, inquieto por el no-lugar de donde procedía, me detuve cuando pude en el camino y concluí serenamente:

A las cenizas y al polvo volveremos tarde o temprano,
Mientras tanto Su trabajo parece estar bien hecho en nosotros,
Para nuestro goce o destrucción
Solo hay que saber usarlo
Pronto!